Por qué los hoteles y restaurantes utilizan cada vez más vaporizadores para ropa y cortinas

En el mundo de la hostelería, todo gira en torno a la imagen y la higiene. Ya se trate de un hotel de lujo, un restaurante elegante o un concurrido recinto para eventos, la primera impresión es lo que cuenta. Manteles sin arrugas, cortinas frescas y uniformes del personal perfectamente alisados contribuyen a dar una imagen cuidada. Cada vez más hoteles y restaurantes están descubriendo que una plancha de vapor para ropa o cortinas es la solución perfecta para cuidar los tejidos de forma rápida y eficaz, sin las molestias que suponen el lavado y el planchado.

  1. Cortinas y manteles sin arrugas y sin necesidad de lavarlos

Las superficies de tela de gran tamaño, como las cortinas y los manteles, son difíciles de mantener. Pueden arrugarse o formar pliegues tras el transporte o el almacenamiento, lo que da una imagen descuidada. Lavarlas y plancharlas lleva mucho tiempo y daña el tejido.

Con un vaporizador de cortinas como el Jiffy J-4000DM , los hoteles y restaurantes pueden vaporizar sus cortinas directamente in situ. Esto evita tener que tenderlas para un lavado completo, ahorra tiempo y prolonga la vida útil del tejido.

B Manteles y servilletasB se pueden planchar al vapor directamente sobre las mesas, sin necesidad de un planchado que lleva mucho tiempo.

Cortinas se mantienen frescas y sin arrugas sin necesidad de desmontarlas ni limpiarlas en seco.

Tejidos decorativos, como cortinas de fondo o paneles de tela en salas de eventos, se refrescan rápidamente.

  1. Ropa de personal siempre impecable sin plancha

El personal de hoteles y restaurantes debe tener siempre un aspecto impecable, pero su ropa sufre mucho desgaste. Las chaquetas de chef, los chalecos de camarero y los uniformes de hotel se llevan a diario y deben presentar un aspecto profesional.

Una plancha de vapor como la Jiffy J-4000 M es perfecta para empresas que desean refrescar regularmente la ropa de su personal. El potente vapor elimina las arrugas sin necesidad de planchar ni de recurrir a la limpieza en seco.

Refresco rápido de los uniformes sin que el personal tenga que lavar su ropa una y otra vez.

Apto para tejidos delicados, como la seda o los materiales sintéticos que se dañan fácilmente al plancharlos.

Siempre un aspecto profesional, incluso en turnos largos.

  1. Ahorro de tiempo y costes

Los hoteles y restaurantes no siempre pueden confiar en una tintorería externa. No solo cuesta dinero, sino que también implica que, a veces, la ropa tarda días en volver tras su limpieza. Un sistema de vapor propio ofrece resultados inmediatos y un mayor control.

Sin tiempos de espera en la tintorería; todo se puede hacer internamente.

Menor desgaste de los tejidos, ya que no es necesario lavarlos constantemente.

Menores costes operativos, ya que el planchado al vapor consume menos agua y energía que el lavado y el secado.