Los abrigos de invierno suelen estar confeccionados con materiales resistentes y lujosos, como la lana, la cachemira o el plumón. Son preciosos y cálidos, pero también difíciles de mantener limpios. Un lavado rápido no suele ser una opción, y la limpieza en seco puede resultar cara y dañar el tejido. Por suerte, hay formas de mantener tu abrigo fresco y impecable sin tener que correr directamente a la tintorería.
- Ventilar con regularidad
Un paso sencillo pero eficaz: cuelga tu abrigo al aire libre con regularidad, preferiblemente en un día seco con aire fresco. Esto ayuda a eliminar los olores a cerrado y permite que las fibras vuelvan a respirar. Evita la luz solar directa, ya que puede hacer que los colores se desvanezcan.
- Tratar las manchas de inmediato
¿Pequeños percances? Seca siempre la mancha lo antes posible con un paño húmedo y un detergente suave. Frotar puede dañar el tejido, así que es mejor secarla con cuidado. Así evitarás que la mancha penetre en profundidad y requiera una limpieza costosa.
- Utiliza un vaporizador de ropa
Un vaporizador de ropa es ideal para refrescar tu abrigo de invierno de forma rápida y segura. El vapor caliente elimina las arrugas y los malos olores, al tiempo que mata las bacterias. Todo ello sin dañar el tejido, como ocurre con el lavado o los productos químicos.
- Para uso doméstico, un modelo como el Jiffy J-2000 es perfecto: fácil de usar y suave con los tejidos delicados.
- Para un uso más intensivo, por ejemplo, en una tienda o un taller, el Jiffy J-4000 es una solución potente.
- Guárdalo con cuidado
Fuera de temporada, es importante guardar bien tu abrigo. Utiliza una funda transpirable (¡que no sea de plástico!) y cuelga el abrigo en una percha resistente para que conserve su forma. Si lo deseas, añade una bolsita de madera de cedro para mantener a raya a las polillas.
ES
Nederland
Great Britain
France
Italia
Germany 

